La seta no nace con la lluvia: llevaba meses esperando bajo tus pies.
Lo que llamamos seta es solo el cuerpo reproductor de un hongo cuyo cuerpo real, el micelio, es una red que puede ocupar metros de suelo durante años.
Cuando la humedad y la temperatura coinciden en la franja adecuada, el micelio absorbe agua rápidamente y levanta esas estructuras para soltar esporas. Por eso el intervalo típico son entre 8 y 15 días después de una lluvia abundante, y no al día siguiente.
Un otoño demasiado seco o una bajada brusca de temperatura pueden cancelar la fructificación aunque el hongo siga perfectamente vivo bajo tierra.
Todos los contenidos son demostrativos. Los ciclos naturales varían según clima, altitud y año: son orientaciones, no predicciones.